Leyendo el periódico hace unos días me vino a la cabeza la duda de cómo escriben los escritores, redactores,… en definitiva todos los que se dedican a la escritura. ¿Lo harán con lápiz para poder borrar después?, ¿Con pluma como antiguamente?, ¿Habrán desechado el papel y o harán con portátil?, ¿Cuántas horas le dedican al día? ¿Escuchando música o en silencio? En fin, me surgieron varias preguntas y me puse a indagar por Internet.
Desde Canela y Sal hoy os contamos las manías y extravagancias más raras que hemos encontrado de escritores famosos:
- Haruki Murakami, escritor de Tokio Blues o Baila, Baila, Baila, es bastante madrugador, cuando está escribiendo un libro se despierta a las cuatro de la mañana y trabaja de cinco a seis horas seguidas, el resto del día lee, pasea o hace ejercicio.
- Stephen King, no deja de trabajar hasta que haya escrito 2.000 palabras al día y trabaja todos los días, de lunes a domingo, es bastante disciplinado, ¿verdad?
- Alejandro Dumas debía vestir siempre que escribía con sotana roja y sandalias.
- La mujer de Georges Simeon tenía que sacar punta a los lapices que tenía perfectamente afilados en su escritorio.
- Jame Joyce escribía durante las tardes ya que las noches las pasaba en bares y no era raro verle al amanecer cantando canciones irlandesas.
- Truman Capote no podía dejar más de 3 colillas en el cenicero, cuando llegaba a esta cifra, se llenaba los bolsillos.
- Dan Brown cuando escribe utiliza un reloj de arena para contar las horas. Os recordamos el post que hicimos sobre su traducción de Inferno.
- Agatha Christie tomaba un baño y comía manzanas cuando se ponía a pensar.
- Gabriel García Márquez necesitaba tener una flor amarilla en la mesa para ponerse a escribir.
- Isabel Allende empieza a escribir el 8 de enero y antes de empezar hace una serie de conjuros, enciende una vela y cuando ésta se apaga, deja de escribir.
¿Os lo esperabais?
Elviria Digital