El otro día encontramos una muy buena infografía sobre el Método del copo de nieve en Pinterest que os vamos a transcribir hoy en Elviria Digital!

La buena ficción no se escribe sin más, sino que se planea cuidadosamente. Antes de comenzar a escribir. necesitas organizarte, y debes hacerlo siguiendo un proceso que no acabe con tu deseo de escribir.

Como la figura de un copo de nieve se forma con distintas capas de figuras trigonométricas. una novela comienza por algo sencillo y se van añadiendo elementos hasta que toma forma una historia completa.

  1. Escribir la historia en una sola frase

Debe contener toda la esencia de la historia que se desea narrar. El conflicto con que se encuentra el personaje, y qué va a hacer para resolverla.

2. Escribir la historia en un solo párrafo

Desarrollar la historia concentrada en la frase de partida, hasta obtener un párrafo de cinco o seis líneas. Debe conservar las partes funcionales de la historia, es decir, qué situación origina o desencadena los acontecimientos, qué conflictos se generan y, por último, la resolución.

3. Definir los personajes

Pensar qué personajes representarán los papeles principales decidiendo su nombre, una frase que resuma su historia, la motivación que le mueve a hacer lo que hace, el objeto que le guía, el conflicto que le impide conseguir lo que quiere, la revelación que le hará cambiar y aprender, y un párrafo que resuma su historia ampliando la frase inicial.

4. Escribir la historia en una página

Basta con ampliar cada frase que compone la «historia en un párrafo» hasta convertirla en otro párrafo. Ahora conviene controlar los puntos que generan conflictos y hacen avanzar la historia hasta su resolución. Es el momento de darle vuelta a las ideas y a cómo desarrollarlas, para que la redacción posterior resulte más relajada, sabiendo hacia dónde se dirige el relato.

5. Describir los personajes

Deben recuperarse los personajes principales que se han definido y dedicarles unas cuantas horas para desarrollar la historia de cada uno de ellos en una página.

6.  Escribir la historia en cuatro páginas

Hay que seguir desarrollando la «historia en una página» hasta obtener un resumen conciso de unas cuatro páginas con los detalles más generales de la trama. La idea básica es extender cada párrafo de » historia en una página» hasta transformarlo en una página.

7. Profundizar en los personajes

La clave es identificar aquellos rasgos que enfatizarán el cambio de personaje a lo largo de la historia que se va a narrar.

8. Componer la historia en escenas 

A partir de «historia en cuatro páginas» se preparará una lista de las escenas en las que se desarrollarán los puntos principales de la narración. SI lo hacemos en una hoja de cálculo, se simplificarán bastante la tarea- Una columna obtendrá el punto de vista desde el que se cuenta la historia y otra la única frase sobre lo que sucede en la escena, aunque se podrían añadir más para notar los personajes que intervienen, en qué escenario se desarrolla, es capítulo al que pertenece, etc. Este indice de escenas puede ir actualizándose conforme se escribe la obra, para adaptarlo a los nuevos giros que se produzcan.

9. Desarrollar las escenas

Se trata de extender las escenas antes mencionadas y desaroolarlas en varias páginas, esquemáticamente, sin hacer mucho hincapié en el estilo ni los detalles, pero incluyendo fragmentos de diálogo, descripciones que ayudarán a dar forma a las escenas.

10. Escribir la historia definitiva

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